DIBUJO CON GRAFITO
¡Quieres hacer un cómic o un cuaderno de viaje?
Hoy en día, los lápices grafitos pueden clasificarse en
varias categorías. Estas categorías van de:
- 9H a 9B.
- La letra H indica lápices más bien duros.
- La letra B indica lápices más bien grasos.
- El HB está justo entre en lápiz seco y el graso.
Lo mejor es tenerlos todos con el fin de poder varias los
efectos de contraste y de sombra y luz.
La técnica de grafito, es la menos complicada de trabajar.
Por su forma, peso y tamaño, el lápiz es el instrumento de
dibujo más manejable y fácil de usar, que no requiere un pulso excepcional para
ser utilizado y que se borra con facilidad.
El número antepuesto a dichas letras indica el grado de
blandura o dureza relativas. Así, un lápiz 7B será más blando que un 5B o un
3B. La misma relación numérica se utiliza para señalar la dureza. Esto hace
que, según lo que queramos dibujar, podamos escoger la que más nos convenga.
Con un lápiz de mina blanda podemos conseguir una gran
variedad de tonos, desde un negro intenso a un gris suave y homogéneo.
Con lápiz de mina dura podemos trazar líneas muy finas y
limpias.
Se puede dibujar con lápices de grafito de dos formas
distintas: con la punta de la mina o con el lápiz tumbado.
Con la punta de la mina se pueden trazar puntos, líneas
formando rayados, tramados o cualquier otro signo gráfico. Las diferencias
tonales de las luces y las sombras se obtendrán uniendo o separando las líneas
de los rayados, muy juntas o entrecruzadas para las sombras y separadas para
las luces, o bien engrosando los trazos en las zonas oscuras y adelgazándolos
en las claras.
El empleo del lápiz tumbado, por su parte, es idóneo para el
dibujo de mancha. La mayor o menor presión ejercida sobre los lados de la mina
proporcionará sombras de distintos valores.




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