LA TÉCNICA DEL AERÓGRAFO
Los procesos y técnicas de aplicación más comunes y algunos
de los efectos que se realizan mediante los trabajos de aerografía son el
resultado de un gran aprendizaje de las técnicas de enmascaramiento
Los procesos y técnicas de aplicación más comunes y algunos
de los efectos que se realizan mediante los trabajos de aerografía son el
resultado de un gran aprendizaje de las técnicas de enmascaramiento
TÉCNICAS DE ENMASCARAMIENTO
Muchos de los trabajos de aerografía se realizan con la
ayuda de máscaras que cubren las superficies que no han de recibir pintura. De
esta forma se consigue que los distintos colores que forman el trabajo de
aerografía queden perfectamente delimitados y sin mezclarse.
Dominar la técnica del enmascaramiento y adquirir una
confianza completa con sus materiales es tan importante para la aerografía como
aprender a controlar el aerógrafo.
Se pueden utilizar máscaras móviles y fijas, según estén o
no adheridas al soporte a pintar.
Las máscaras fijas son aquellas que están adheridas al
soporte. El material que más se emplea para este tipo de enmascarados es una
película autoadhesiva. Se comercializa en forma de rollos u hojas de distintos
tamaños y presenta una baja adherencia, de manera que se desprenda fácilmente
del soporte sin llevarse consigo la pintura de debajo, pero suficientemente
adherida como para impedir que se filtre pintura por debajo. Además son láminas
muy delgadas para evitar que se acumule pintura en sus bordes, lo que permite
obtener unos límites muy finos; son transparentes, pudiendo ver la zona
cubierta, dibujar sobre ellas y ver exactamente lo que se está recortando; y
están hechas de un material flexible que no se desgarra, pudiendo recortar
patrones muy complejos.
Una vez adherida a la superficie, los contornos se delimitan
mediante un bisturí afilado. Este corte se debe realizar con cuidado,
presionando lo justo para recortar la máscara pero sin marcar la superficie, ya
que si se corta demasiado profundamente además de dañar la superficie, la
pintura aplicada se puede escurrir por los bordes. Tras el secado de la pintura
se puede cubrir nuevamente la superficie descubierta, y recortar otro contorno
para aplicar a continuación otro color de pintura. De esta manera, se va planificando
el trabajo en distintas etapas según los colores que componen el dibujo.
También puede emplearse una máscara líquida que se aplica
mediante un pincel y que se utiliza para cubrir pequeños puntos, perfiles,
rótulos de pequeño tamaño o sobre superficies curvas donde las láminas
adhesivas no se ajustan bien y se arrugan. Tras su aplicación, se rocía con el
aerógrafo y cuando la pintura haya secado, se elimina la máscara con una goma o
paño de algodón obteniendo un rótulo en negativo perfectamente definido. Un
método muy semejante a éste es el empleo de transferibles, muy utilizados en
rotulación y en los que las letras se trasfieren al soporte presionando con una
goma u objeto con punta roma, se aplica la pintura y tras el secado de la
misma, las letras se eliminan con cinta adhesiva.
Otros elementos que pueden emplearse como máscaras fijas
son: cintas de carrocero, etiquetas adhesivas, celo, plantillas con diversas
formas geométricas, reglas, etc.
REPRODUCCIÓN DE IMÁGENES
Una vez adquirido el nivel de destreza adecuado con las
técnicas básicas de aplicación y enmascarado, el siguiente paso consiste en
plasmar una imagen determinada en la superficie. Esta imagen puede ser
original, es decir, creada por el propio aplicador, o copiada de otra imagen
que se tome de referencia, como una fotografía o dibujo, y que se adecue a las
necesidades del aplicador.
Si se parte de un diseño ya creado, plasmarlo en la superficie
requiere en muchas ocasiones de un cambio en su tamaño original, lo cual puede
realizarse con ayuda de una fotocopiadora, plotter de dibujo o proyectores.
A partir de ese momento, en función de la complejidad del
dibujo y de la cantidad de colores que lo componen, el trabajo a realizar será
más o menos laborioso.
Se comienza colocando la máscara sobre la superficie,
dibujando sobre ella los contornos y recortando las distintas partes empleando
las líneas de la imagen como guía. Planificar las secuencias de enmascarados y
aerografiados y establecer un sistema de trabajo determinado es esencial para
obtener un trabajo limpio y de calidad.
EFECTO MADERA
Otro efecto curioso es el que imita la madera, que se
consigue mediante la aplicación de varias capas de pintura. El proceso comienza
aplicando sobre la superficie una base
de color amarillo que servirá de fondo. A continuación se prepara otra base de
color marrón que se aplicará sobre la amarilla con ayuda de un plástico, papel
o esponja según el efecto que se busque de la madera. Además también pueden
imitarse los nudos y vetas de la madera mediante máscaras como papel rasgado o
plantillas o con pinceles. Sobre esta capa se aplica un barniz teñido con tinte
marrón, aplicando más o menos manos según el tono que se quiera dar, o
añadiendo más o menos tinte al barniz, y finalmente se aplica una capa de
barniz transparente que cubra toda la superficie.



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